La mañana de los tractores solitarios


Llegamos a Casa Quixanell
Las carreteras de la provincia siguen confirmando si estamos en tiempo de trabajo agrícola o no. Este pasado jueves, entre Huesca y Monesma-Cajigar, circulé por autovía, carretera nacional, regional y local. Excepto en la autovía, en todas coincidí con algún tractor, solitario él, pero que indicaba que es tiempo de trabajo en el campo. Allí marchaban… o de allí volvían. 
Marché a este municipio ribagorzano porque, cuando estuve en Casa Salaña, en tierras de Monesma de Benabarre, la señora con la que hablé me comentó que fuera a Casa Quixanell, que tenía que verla. Me dijo que estaba cerca de la aldea de Puyol, al pie del castillo. 
Estamos en Puyol, en la Ribagorza. Al llegar a esta aldea desde Noguero, debemos seguir por la pista de tierra. Aquí ha terminado el asfalto. Hay que dejar a la izquierda un pilaret y el desvío a la ermita de la Colachoa y poco después aparece a nuestra derecha Casa Quixanell. A Noguero henos llegado desde Lascuarre y Castigaleu, en el valle del Isábena, tomando en Graus la carretera A-1605 y girando en el desvío que lleva a estas poblaciones y al conjunto de Monesma y Cajigar. Este es nuestro destino de hoy. 
Vivienda de Casa Quixanell
Casa Quixanell es un conjunto perfectamente conservado con la vivienda y todos los edificios auxiliares necesarios para una explotación agropecuaria autónoma. Manuel Iglesias Costa recoge un «Arnau Gaço de Quixanell», en 1385, en su Historia del Condado de Ribagorza (2001). Seguramente este vecino de Quixanell tomaría agua de la cercana fuente que es citada en las publicaciones que mencionan este lugar y que tal vez originara que se creara este núcleo de población. 
Frente a las viviendas hay unas carrascas de recio porte que completan un atractivo paraje. El monte en el que se levantaba el castillo de Monesma es un elemento común a toda la zona, marca este espacio desde hace siglos y aquí también domina. Más lejos, quedan el Turbón y otras cimas pirenaicas. 
Nuestro mundo rural está lleno de ejemplos de viviendas aisladas que siguen en pie y activas, como vivienda temporal o en preocupante estado de conservación. Esto último sucede con una vivienda que está en este mismo entorno. Se trata de Casa Bigo, visible desde Las Badías, otros de los núcleos del municipio de Monesma-Cajigar, muy cerca de Casa Quixanell. 
Casa Bigo
El desvío, como a otras casas del municipio está ahora señalizado, lo que facilita el viaje. La vivienda y sus edificios auxiliares,invadidos por la vegetación, sobreviven en medio de un campo de labor. Pero se adivinan estancias y se ven rincones desde lo cerca que te puedas colocar. Aún es posible observar su interior por alguna ventana. A través de una, vemos la sala de hacer el pan, con el horno en uno de sus lados. La imaginación completa la falta de imágenes… que todo empieza por «imag». Una última foto y de vuelta a casa. Parece ser que este jueves, el último de octubre, será también el postrero del buen tiempo. Llega la nieve, dicen
Horno de Casa Bigo

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