Monreal (Mont-ral) y Miralsot, en tierras de Fraga: dos lugares, dos historias



Miralsot y Monreal –o Mont‑ral- son dos lugares ligados a Fraga a lo largo de los tiempos. Dos poblaciones, dos historias. Miralsot es una localidad viva, junto a la carretera A-131, muy cerca ya de la sultana del Cinca, a cuyo municipio pertenece. Monreal es un recuerdo en la memoria fragatina, más presente en la toponimia que en la realidad física, reducida a los restos de su iglesia y tal vez de algún otro edificio. 
Conocí la existancia de Monreal cuando estuve en Cardiel, otra aldea abandonada en el municipio de Fraga. Allí, dos personas que almorzaban resguardadas del viento, viéndome interesado por esto de los lugares con historia, me informaron de cómo llegar a Monreal. Y allí fui.

Un entorno de frutales, espectacular telón de fondo para las ruinas de Monreal

Fraga será el punto de inicio del paseo por Miralsot y Monreal. Comenzaremos por este último lugar. Si desea hacer el recorrido andando o en bici, la referencia será el sendero PR-HU-233 de Fraga a Zaidín. Sus marcas amarillas y blancas nos acompañan por el camino. También se puede ir en coche. Se trata de tomar el Camí de la Noria, en la salida de Fraga hacia Zaidín, en la A-1234, entre los puntos kilométricos 1 y 2. El desvío, a la derecha, está señalizado. Ascendemos en pocos metros por una zona llena de explotaciones agrícolas, frutales básicamente. En un primer cruce debemos ir a la derecha: indica «Monreal».
No lo veo claro y paro a un tractorista que me dice cómo llegar y no solamente eso, sino que como pasa cerca, me acompaña. Allí vamos en séquito el pequeño tractor y el excursionista en su coche. Llegamos a la cruz de Monreal, que era la referencia que él recordaba con el nombre que le había indicado. Me comenta antes de marchar que hay una romería anual a este lugar. La cruz, de grandes dimensiones, está fechada en 1983 y realizada con hormigón. Se colocó a iniciativa de un vecino del lugar. Según la página web del IGN sus coordenadas son 41º 34’ 32.8” N y 00º 22’ 36.3 E. En una de las laderas, por lo menos, abundan las madrigueras de conejos.

Cruz de Monreal
Hay señales de sendero y ruta BTT en este cruce. Dos son del sendero PR-HU-233: estamos a 13 kilómetros de Zaidín y a 7 de Fraga. Ahora hay que tomar el camino que queda enfrente de estas señales, entre una explotación agraria y unas casas. Enseguida aparecen las ruinas de la iglesia dedicada a la Virgen de Montserrat, parroquial de Monreal en tiempos medievales (41º 34’ 29.2” N y 00º 22’ 49.1” E). Hemos llegado. Un vecino de una casa cercana me confirma que he acertado. 

Iglesia de Montserrat, en Monreal
El templo era de una nave y planta rectangular. Hay sillares de piedra con distinto aspecto, tamaño o trabajo, lo que habla de reformas y añadidos a lo largo de los tiempos. La portada, a los pies del templo, debió ser adovelada. El vecino de Monreal comenta que los restos de alguna vivienda del entorno pueden ser de esa antigua población fragatina que llevó este nombre.

Podemos decir que este lugar pasa a la historia hace 880 años. En julio de 1134, el rey aragonés Alfonso I sufre una severa derrota militar contra el ejército musulmán «en el llano de Monreal (Mont-ral), término de Fraga», según relata Joaquín Salleras en un artículo del libro «Comarca del Bajo Cinca» (2004). El rey Alfonso fue herido en esta batalla, lo que provocará su fallecimiento poco después. Fue enterrado en el monasterio de Montearagón y sus restos descansan ahora en la iglesia oscense de San Pedro el Viejo.

Interior de la iglesia de Monreal

Este mismo autor, en La Voz del Bajo Cinca (3 junio 2009), escribe sobre Mont-ral que, «además de un caserío, poseía un extenso término que confrontaba con términos de los lugares de Saidí, Alcarràs y Valmanya. Los datos más antiguos correspondientes a su población datan del año 1333, fecha en la que se contabilizaban al menos 37 familias residentes en dicha aldea y término. Posteriormente a esta fecha se produciría una lenta y progresiva despoblación».


Calle de Miralsot
Volvemos  a Fraga para nuestro segundo destino. Miralsot, nombrada también como aldea de Fraga en los documentos donde se habla de Monreal, es una población viva. Se sitúa junto a la A-131. Tuvo dos barrios, alto y bajo. Este último es el que ha sobrevivido. Tres calles alargadas ordenan las viviendas, generalmente de planta baja y una altura. Vocación agraria en un paisaje dominado por el frutal, con huerta vieja y otra regada desde arterias del Canal de Aragón y Cataluña. Dos lugares cercanos, dos historias bien diferentes. Hacía calor el 24 de mayo. Una última foto y volvemos a casa.
Iglesia de Miralsot

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