Un paseo por el camino de las ermitas en Radiquero

Camino de la Virgen de Viña
El punto de partida de esta excursión es Radiquero. Hasta esta población se llega por la carretera A-1233, desde Adahuesca o por la A-1232, que enlaza Barbastro y Alquézar. Junto al camino por el que se accede al molino de aceite y la fuente hay otro, señalizado, que nos lleva a tres ermitas: San Fabián y San Sebastián, Santa Águeda y la Virgen de Viña. Estamos en el Camino Natural del Somontano de Barbastro.
El recorrido comienza por un camino que enlaza las fincas agrícolas del entorno. Dejamos a la derecha la fuente de la Cananella. Una señal invita a desviarse del trazado principal, para acercarse a la ermita de los santos Fabián y Sebastián.
El edificio queda a la izquierda del camino principal, pero el desvío está señalizado y no hay pérdida. Es de planta rectangular y dos fases de construcción, según un panel informativo adosado a la fachada. La última sería la de 1699, según consta en una inscripción que recoge este panel. La pena de este templo es que desapareció un retablo que había en su interior, obra de Pedro García de Benabarre, uno de los pintores góticos más importantes del siglo XV en la Corona de Aragón.
Ermita de San Fabián
De vuelta al camino principal, apenas avanzados unos metros, hay una caseta agrícola en fase de rehabilitación. Es de pequeñas dimensiones, con portada adovelada que proviene de la ermita de Santa Águeda, según se indica en el inventario del patrimonio aragonés, www.sipca.es. Adosada al edificio hay una balsa construida con sillares, material usado en parte para levantar la caseta. 
Las señales indicativas del Camino Natural del Somontano de Barbastro informan al paseante sobre la dirección a seguir o la distancia restante al siguiente destino. Tras dos kilómetros de recorrido, una señal dirige hacia la izquierda. Será la segunda parada. Son las ruinas de la ermita de Santa Águeda. Se veían ya desde antes sobre la cima de un pequeño cerro. Queda en pie un muro de lo que fue un edificio rectangular y restos de otros dos. La página web turismosomontano.org informa de que por aquí pasa «la cabañera que comunicaba la Tierra Baja (Mequinenza) con el Pirineo (Broto».
Ruinas de la ermita de Santa Águeda
El camino se convierte en sendero en Santa Águeda, siempre muy bien definido y con señales del Camino Natural o pequeños montones de piedras. En algún tramo hay también las tradicionales señales blancas de VP (vía pecuaria). Poco después se verá al otro lado de un barranco la ermita de la Virgen de Viña, pero todavía quedará un buen trecho del camino, ya que hay que rodear ese barranco para pasar por un lugar cómodo. A lo largo del camino se pasa por los barrancos de Modovil y de las Avellaneras que no presentan ningún problema. Es un recorrido para todos los públicos por su trazado, aunque la distancia final que separa Radiquero de la última ermita por este camino es de seis kilómetros. En un día caluroso puede ser poco apetecible realizarlo porque apenas tiene sombras desde Santa Águeda a la Virgen de Viña. Hemos pasado del término de Radiquero al de Adahuesca. El paisaje que se disfruta desde aquí es el mejor colofón para este paseo por tierras del Somontano de Barbastro.
Ernita de la Virgen de Viña
El templo es de planta rectangular. Tiene altar mayor y dos laterales. De estos últimos, el que sigue como tal está dedicado a San Jorge. En el altar mayor, acompañando a la imagen de la Virgen hay figuras de San Lorenzo y San Roque. Rodean el templo edificios añadidos relacionados con los ermitaños y las romerías que se celebraban en honor a la virgen. 

Interior de la ermita de la Virgen de Viña
En la planta primera, coincidiendo con la fachada de la portada, se conservan los dos arcos de piedra que formarían la espadaña que coronaba este muro. 
Portada de la ermita de Virgen de Viña
Espadaña de la ermita de la Virgen de Viña oculta ahora por una edificiación
También en la misma portada, precedida ahora de un patio, hay elementos de piedra que informan de un aspecto distinto al que presenta. Son elementos que sugieren. En el dintel se lee «Virgen de Viña». En la plaza que hay delante de la ermita hay unas mesas de pic-nic y, en un extremo, un horno.
Horno junto a la ermita de Virgen de Viña
Roque Aberto Faci, en su libro sobre el culto a María publicado en 1739, explica que «amenazando ruina» se reedificó con licencia del obispo de Huesca en 1702. Hasta aquí acudían, escribe Faci, gentes de Adahuesca, Alberuela de Laliena, Bierge, Radiquero y el valle de Rodellar. Sus plegarias buscaban el beneficio del agua cuando escaseaba o la cura de, según detalla Roque Aberto Faci, de las «fiebres quartanas». Una romería, ahora es un acto social en el que una comunidad humana se reúne para reafirmar esa condición.

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