Un carbonero caído en San Úrbez de Nocito

Ejemplar joven de carbonero común
Una visita a la ermita de San Úrbez de Nocito concluyó con una peripecia ornitológica. Puso de manifiesto la buena volunta de unas personas. Tras ver un pajarico caído de su nido, tiempo les faltó para buscar una escalera para depositarlo de nuevo en su «domicilio». Un vecino de Nocito les comentó que no hacía falta dejarlo en el nido, que situándolo en un lugar a cobijo, la madre le llevaría la comida y, en pocos días, estaría en condiciones de volar.
Piñas en un pino

El paseo entre Sab Úrbez y la pardina de La Torre permitiò disfrutar de paisajes y sonidos que será difñicil olvidar. También pudimos ver cómo un pini caído, que mantuvo bajo tierrra las raíces, va generando nuevas ramas y nuevas piñas, pese al cambio de situación.
El color blanco destacaba entre el verde de la hierba

Una margarita siempre será una margarita, aunque esté un poco desenfocada. Me parece.
 
Guara y la capilla de la patrdina de La Torre

Y Guara, siempre Guara, miraras desde donde miraras








2 comentarios :

  1. Pues sí, mami Guara siempre está allí como una madre de las de verdad ;)

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    1. Si acaso no te pierdas el papel del Turbón en la Ribagorza.

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