La mejora del camino Huesca valle del Tena hace 150 años


Puente sobre el Isuela, cerca de Arguis, en el camino de Huesca al valle de Tena

La comunicación histórica entre Huesca y el valle de Tena se plasmó en el siglo XX en una carretera que se denominaba C-136, que iba desde Huesca a Francia por el paso del Portalet. Luego, el tramo entre Huesca y Sabiñánigo pasó a ser carretera nacional, la N-330, y el resto pasó a ser una carretera autonómica, la A-136. Actualmente, el primero de los dos tramos está en fase de transformación en autovía dentro de la A-23, o autovía mudéjar.
Enormes máquinas, desmontes de grandes proporciones, túneles… La Administración central aporta los presupuestos para estos trabajos, independientemente de los retrasos o distribución del gasto anual. Pero esta espectacularidad de medios no fue siempre igual. Hace 150 años, cuando hacían un par de meses que funcionaba el tren entre Huesca y Tardienta,  la mejora de esa comunicación Huesca-Valle de Tena no estaba exenta de problemas por la envergadura de la obra. Era otra dimensión, pero el problema de siempre.
Congosto del Isuela entre Nueno y Arguis
El Ayuntamiento de Huesca, en sesión celebrada el 7 de diciembre de 1864, conoció un escrito firmado por Mariano Fanlo, de Sallent; Ramón Campo, de Sabiñánigo, y Antonio Otín, de Larrés, “en nombre propio o representación de los pueblos del Valle de Tena, Biescas y adyacentes” para solicitar la conclusión de la mejora del camino que unía la capital de la provincia con el valle de Tena. Estas personas habían sido nombradas para “mejorar el deterioro del camino que cruza la sierra llamada de Monrepós que sirve de comunicación con los pueblos de esta capital”. Según el escrito, la habían ejecutado hasta  el Mesón de la Foz. Solicitaban que la corporación oscense “la verifique en el peligroso paso que desde el Pantano se dirige a la Ciudad”. El ayuntamiento acordó pasar el original al Maestro de Obras para que, conociendo el peligro de dicho camino, informara sobre el asunto. 
Habría que esperar a finales del siglo XIX para empezaran a trazarse carreteras preparadas para soportar el tráfico de automóviles, y a la segunda mitad de la centuria siguiente para ir aumentando su capacidad de tráfico.

Viaducto Cubils, en la antigua C-136

No hay comentarios :

Publicar un comentario