Un paseo por Rodellar, la Virgen del Castillo y Cheto

Aérea situación de la ermita de la Virgen del Castillo

El entorno de Rodellar, localidad situada al norte del Somontano de Barbastro, es un auténtico paraíso para los aficionados a los deportes de aventura. También hay posibilidades para dar un tranquilo paseo por su entorno más próximo, conociendo la ermita de la Virgen del Castillo.

Hasta Rodellar hemos llegado por la carretera HU-341 desde Biarge y hasta esta localidad por la A-1227 (desde Aguas o Abiego) o la A-1230 (desde Adahuesca). Abundan los negocios relacionados con la hostelería y el deporte de aventura. 

Vivienda en Rodellar
Las casas se alinean a lo largo de una plataforma con una plaza rectangular como centro. La iglesia parroquial, del siglo XVI, está en el extremo contrario al de llegada, quedando el alto sobre la profundidad labrada por el Mascún. Al otro lado de un barranco, en un plano más bajo, hay otro grupo de casas, el barrio de la Honguera. 

Iglesia parroquial de Rodellar


 
Ventana de la torre de la parroquial
Partimos de del barrio de la Honguera, al que se llega tras salvar un breve barranco por un camino de cemento. Desde aquí, siguiendo las señales informativas, nos dirigiremos a la ermita de la Virgen del Castillo. Nuestro primer destino es un edificio románico, capilla de un pequeño castro que dominaba un amplio espacio en las sierras exteriores del Pirineo, algo básico en tiempos altomedievales.

Restos del castillo y ermita de la Virgen
Recorremos un cómodo sendero a una altura considerable sobre el cauce del río Mascún, disfrutando de un paisaje atractivo como pocos. Los desvíos a tomar están señalizados todos.
Vemos la ermita enseguida, colgada del espolón rocoso sobre el que se construyó, aunque tardamos en llegar porque es precio rodear el barranco de la Virgen para cruzarlo en un lugar cómodo. Montoncitos de piedra ayudan a confirmar que vamos por el buen camino. El castillo y la iglesia que alcanzamos tras superar las últimas cuestas no están en la misma cima, se levantaron el vertiente sur protegidos del viento y orientados al sur.

Agua y viento modelan un paisaje de ensueño
El paraje en el que nos encontramos es definido así por Adolfo Castán: “el castillo y la ermita de la Virgen se levantan sobre un mundo alucinante de murallas alveoladas, agujas, ventanas naturales y una surgencia de aguas intensamente verdes que suben de la oscuridad”. 
 
A lo largo del tiempo se ha modelado un paisaje espectacular
Tras disfrutar de un paisaje excepcional, volvemos de la ermita de la Virgen del Castillo a Rodellar por el sendero que hemos recorrido a la ida, hasta llegar a un desvío por el que iremos a Cheto, una aldea próxima. Ganamos altura poco a poco, pasando junto a la fuente de Fonciachas. Un panel informativo explica que “la pequeña poza ya en la Edad Media abastecía de agua a las personas y animales de San Chil (poblado hoy desaparecido que estuvo junto a Cheto). 
 
Fuente de Fonciachas
Los vecinos del lugar jamás la vieron seca: siempre ha fluido libremente”. Una tela mosquitera protege la embocadura del manantial y el agua mana por un pequeño caño a un lado de la estructura. Superamos un alto y, tras pasar entre unos muros de piedra que delimitaban espacios de cultivo y de paso, llegamos a Cheto. Es una aldea próxima a Rodellar.


Llegamos a Cheto


Nos vamos de Cheto en dirección a Rodellar
Para terminar nuestro recorrido circular Rodellar-Virgen del Castillo- Cheto- Rodellar, simplemente hay que tomar el camino señalizado que dirige a la ermita de San Lorenzo. 
Entre muros de piedra, algunos de considerable altura, nos acercamos al final de nuestro trayecto. A un lado y otro,  las carrascas proyectan luces y sombras, añadiendo más encanto al que tiene en sí. 
 
Estamos caminando de Cheto a Rodellar
Acabamos llegando a la ermita del santo oscense, sin cubierta cuando hicimos esta excursión. Es de planta rectangular y sencilla portada adovelada.

Ermita de San Lorenzo
 Estamos de nuevo en Rodellar.
 
Vivienda de Rodellar
 Hasta la próxima

No hay comentarios :

Publicar un comentario