Un paseo virtual por Bolturina

La parroquial de Bolturina, a la izquierda bajos las rocas y Secastilla, al fomdo, a la derecha

La iglesia parroquial es el único resto que permanece en pie, aunque en avanzado estado de deterioro, de lo que fue la población de Bolturina. Está situada en las sierras exteriores del Prepirineo, entre El Grado y Secastila. El silencio que rodea el templo y su entorno no evita la presencia de la memoria de los que allí vivieron o los que pasearon entre sus calles antes de que llegara la ruina.

¿Cuándo comenzó este proceso? José Manuel Pesqué escribió en su libro “Secastilla. Recuerdos y vivencias” (2009), que Bolturina “se fue abandonando paulatinamente después de la compra del pueblo y sus tierras que fueron realizando distintas empresas inmobiliarias durante y después de la construcción del santuario de Torreciudad, que se abrió al culto en el año 1975”.
La parroquial permanece en pie a duras penas como último recuerdo de Bolturina




El infatigable viajero por tierras altoaragonesas, José Cardús Llanas, estuvo en Bolturina y dejó datos de su aspecto en dos artículos de su serie “Turismo altoaragonés”, que publicaba los domingos en Heraldo de Aragón. El primero de ellos en el ejemplar del 21 de diciembre de 1980, bajo el título “Camino de Bolturina” y el segundo una semana después, el 28 de diciembre, titulándolo en este caso “Bolturina, pueblo recientemente abandonado”.
Cardús explicaba que el acceso al pueblo permitía llegar con el coche hasta la plaza de la iglesia. Una vez en este punto este médico viajero se dispuso “a recorrer el caserío constituido por la única calle, formando ángulo recto. Uno de los brazos es horizontal, paralelo a la falda sur de la montaña”. 
 


Bolturina en 1974. Foto de Fernando Biarge en el libro "Secastilla. Recuerdos y vivencias"

El otro tramo “asciende perpendicularmente al primero, en lo que sospecho fue el inicio del camino por mi supuesto castillo”. Cardús consideraba que en la cima del cerro sobre el que se situaba esta localidad hubo un castillo en época medieval.

Pudo contemplar una casa “con galerías formadas por arcadas de medio punto descansando sobre capiteles (que no sé de qué época pueden ser) y columnas”. Le llamó la atención que las arcadas no estuvieran orientadas al sol buscando el calor del astro rey, sino que miraban al norte. Esto le llevaba a pensar si no pertenecerían al patio de una casa fortificada arruinada parcialmente.

Este viajero impenitente estuvo por aquí en 1980. En ese momento había una casa en Bolturina “que fue restaurada recientemente, tras ser adquirida por un instituto religioso; tengo entendido que allí habitaron unas señoritas dedicadas al estudio. Está cerrada ahora”. Había una fuente “en un barranco a más bajo nivel que el pueblo”.

En este paseo virtual por Bolturina de la mano de Cardús “doblamos el codo de la calle en ángulo y nos introducimos en una gran casona con dos puertas abiertas”. Aportaba en el artículo una foto: “ved el enorme arco apuntado hecho totalmente de sillares. A la derecha, el arranque de la amplia escalera, a la zurda, una pila para el aceite; enfrente, la puerta que, traspasada, os conduce a cuadras, bodegas, establos, porquerizas y almacenes”.


En 1980 solamente estaban en pie la Iglesia y Casa Ballarín. Foto de Manolo Estaún en el libro "Secastilla. Recuerdos y vivencias"



En 1861, Saturnino López Nova, en su “Historia de Barbastro”, aludía a “restos de edificios en diferentes partes, y sobre todo un castillo contiguo a la población”.En Bolturina, escribe este autor, “según asegura la tradición, se veneró la imagen de María santísima que hoy recibe culto en el santuario de Torre-Ciudad (distante unos tres kilómetros)”. López Novoa indica que allí se debió ocultar “sin duda por no exponerla a caer en manos de los bárbaros” y fue “aparecida o hallada” en el año 1084. Roque Alberto Faci hablaba de la antigüedad del culto a esta Virgen, aparecida cerca de Torreciudad, pero sin saber las circunstancias del hallazgo. El dato estaba incluido en su libro sobre el culto a la Virgen en Aragón, publicado en 1739. Cardús hablaba en 1980 de un posible castillo en Bolturina. Años más tarde, en 1984, Antonio Ubieto recogía una alusión de 1458 al castillo de Bolturina. Lo hacía en su libro sobre pueblos y despoblados de Aragón. El propietario de Bolturina, el Opus Dei, ordenó derribó por completo sus edificios, excepto la iglesia, para evitar que fueran ocupadas sus viviendas por alternativos, según me explicó un  vecino de Graus. 


Bolturina bajo las nubes

¿A qué se dedicarían sus habitantes? Dada su situación geográfica es obvio que la agricultura y la ganadería. Pero en el caso de Bolturina hubo un tiempo en su historia en el que también explotarían el agua de unos manantiales cercanos para obtener sal. Josep M. Mata-Perelló mencionaba las salinas de esta localidad, en el Barranco de Las Paúles y la Fuente del Salinar, en las Actas del III Simposio sobre el Patrimonio Minero y Geológico Aragonés, celebrado en Estopiñán del Castillo el año 2004.















No hay comentarios :

Publicar un comentario