El cesante



No acaba de amanecer en Huesca

Estos día estoy consultando censos electorales en la provincia oscense de los últimos años del siglo XIX. Busco determinada actividad. En esos momentos el censo lo formaban adultos varones de más de 25 años. Entre los datos figura su profesión. Es curioso porque aparecen los oficios tradicionales: pastor, labrador, molinero, propìetario... según la renta, claro. Luego, en las poblaciones más urbanas aparacen el médico, cirujano, farmacéutico, macero, guardia, militar retirado, abogado, empleado... y cesante.
Esta figura del empleado público que podía perder su empleo según la alternancia polìtica en España parece haber regresado. En nuestra parada y marcha atrás del Estado del bienestar que estamos padeciendo con la última crisis hasta los funcionarios, que parecían libres de riesgo en crisis anteriores, sufren sus consecuencias.
Además, la falta de faena en muchas actividad terciarias porque dependían  mucho de los encargos de la Administración, crea otra especie de cesante. No hay dinero, no hay trabajo. A ver qué sucede en los próximos meses.

No hay comentarios :

Publicar un comentario